Cuando Oscar Wilde visitó Salt Lake City


Oscar Wilde se reunió con el presidente John Taylor, el tercer presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Oscar Wilde se reunió con el presidente John Taylor, el tercer presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Oscar Wilde, dramaturgo y poeta irlandés que era considerado una celebridad muy prominente en el siglo 19, visitó Salt Lake City el 10 de abril de 1882, para realizar una charla en el Teatro de la ciudad. Entérese más sobre la visita de este artista en una imperdible nota de ZONA MORMÓN.

Aviso de periódico anunciando la visita de Oscar Wilde a Utah.

Aviso de periódico anunciando la visita de Oscar Wilde a Utah.

Al llegar a la tierra de los mormones, Oscar Wilde fue saludado por una gran cantidad de admiradores (en especial jóvenes) en la estación del tren. Él venía desde Nueva York y ya había presentado su discurso sobre la estética en otras ciudades. A pesar de que los jóvenes que deseaban ver al artista tenían que pagar desde 25 centavos a $1,25, el Teatro de Salt Lake City lució un lleno total para escuchar a Wilde hablar sobre su movimiento estético. Incluso los jóvenes que estaban en las primeras filas llevaron girasoles y lirios en sus solapas.

Pero antes de dar la charla, Wilde se reunió con el presidente John Taylor, el tercer presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en su casa antes de que ambos recorrieran la Manzana del Templo juntos.

Tras la esperada charla, la prensa de ese tiempo en Salt Lake City fueron contundentemente duros en las críticas al desempeño de Oscar Wilde, por ejemplo el Deseret News informaba: “mientras que el lenguaje del señor Wilde es bueno, su estilo de entrega es insípidamente diluida, algo poco común en consonancia con el carácter vaporoso de sus ideas”.

Por su parte el Salt Lake Tribune fue un poco más amable en sus comentarios sobre Wilde: “notamos con desagrado que la prensa es injusta con la estética del poeta”, pero esta postura culminó con la presentación del discurso de Wilde, el cual desilusionó a los cronistas de dicho medio, quienes consideraron que “el artista no ofreció todo lo que podía dar”.

Firma de Oscar Wilde en en el libro de visitantes al Tabernáculo.

Firma de Oscar Wilde en en el libro de visitantes al Tabernáculo.

Incluso el Salt Lake Herald no quedó a gusto con la presentación de Wilde, indicando que “el público en Salt Lake escuchó con cortesía, incertidumbre y algunos asombros la charla de 50 minutos que al final fue reconocida con aplausos de corta duración”. Culminando la nota con una frase fulminante: “Oscar Wilde es un entusiasta sin entusiasmo”.

Muchos de sus defensores consideraban que la presentación de Wilde en Salt Lake City no fue de las mejores, y que esto se debía al tremendo y cansado viaje desde Nueva York, donde el artista fue aclamado de manera contundente e inapelable. “Al parecer el hecho de que su discurso haya carecido de fuerza y argumentos, siendo presentado de la manera más flácida y sin sentido se debe a que viene presentándolo demasiadas veces”.

Otros cronistas de la época sustentaban que las ideas de Wilde sobre la estética denominado como “el arte por el arte”, luciendo flores y mariposas por doquier estaban fuera de sintonía con el estilo de vida e idiosincrasia del ciudadano de frontera y que esto desmotivó su presentación, así como cierta antipatía con el artista.

Como anécdota, el Deseret News informó que el 8 de abril de 1882, dos mujeres fueron detenidas por hacer alarde del estilo estético de Wilde al usar un lirio grande en el vestido y un girasol enorme luciéndolo en el sombrero, el cual podía verse desde una cuadra.

Otro detalle que generó la caída en la popularidad de Wilde fue que el entusiasmo era grande entre los jóvenes de Salt Lake, quienes usando lirios ostentosos en el cabello, deseaban discutir sobre la estética con Wilde. Para ello, pactaron reunirse en el comedor de la Casa Walker el día de su llegada. Después de una larga espera al tren de la mañana, que llegaba con su famoso pasajero, los jóvenes “fans” quedaron desilusionados cuando Wilde y su criado se dirigieron en silencio a la entrada de las damas del hotel sin siquiera disculparse o informar la postergación de la reunión. Como anécdota quedó el hecho de que muchos notaron que el botones asignado al artista caminaba avergonzado por tener que usar un  impresionante girasol en el ojal para atender a Wilde.

Donde también Wilde tuvo “dolores de cabeza” fue luego de reunirse con el Presidente Taylor, dado que estaba ansioso por recorrer la ciudad y ver lo más posible sin ser reconocido. Consideró no usar sus clásicos pantalones de terciopelo que le llegaban hasta la rodilla. Esto causó una gran decepción para quienes lo reconocieron en las calles de Salt Lake City, criticándolo “por lucir muy por debajo del nivel estético que él mismo proponía”.

Tras todo ello, no era de esperarse que Wilde diera ácidas declaraciones sobre su estadía en Salt Lake, indicando a un periodista de Denver que su visita a la ciudad mormona le había dado la oportunidad de ver a las mujeres más feas que jamás había visto.

Con tono sarcástico solía declarar que el Tabernáculo tenía la forma de un caldero de sopa con decoraciones adecuadas para una cárcel. Además, escribió a una amiga, la señora Bernard Beere, que el “El teatro de la ópera de Salt Lake es muy grande y donde podrían vivir sin problemas y con facilidad catorce familias polígamas”, incluso adjuntó una ilustración de cada “varón” flanqueado por varias “esposas”.

Los dimes y diretes entre Wilde y la prensa de Salt Lake continuaron por varios meses, hasta que el tema aburrió y todo se olvidó. Luego Wilde volvería a los primeros planos de la prensa, pero ya no por sus posturas artísticas o puntos de vista rebeldes a la época, sino por llevar una vida tumultuosa que incluyó varios juicios en los tribunales e ingresos a la cárcel. Así como su declarada homosexualidad haciendo público un romance con un joven inglés. Dichas noticias fueron interpretadas por algunos, como la recompensa natural para un disipado estilo de vida carente de estética.

Oscar Wilde es conocido en el mundo por haber escrito “El retrato de Dorian Gray”. Murió a la edad de 46 años.

2 comentarios en “Cuando Oscar Wilde visitó Salt Lake City

  1. FELICIDADES,el conocimiento os hara libres,es valiosa su informacion,asi como la nota de periodico que la acompaña siendo concientes que Oscar Wilde dramaturgo y poeta bien o mal paso a la historia,dejo un legado a pesar de su vida rebelde y de escandalos o sus preferencias sexuales,,lo que si me queda claro que por el solo hecho de haber llegado a la tierra de los mormones fue salvo y que a pesar de los desafios que por casi 200 años se han enfrentado, de cambios, y retos hasta nuestros dias la Iglesia de Jesucristo hoy por hoy te enseña solo cosas positivas, QUE DIOS VIVE y que hay que ser leales a la fe para poder acudir a el en nuestros momentos de aflicciones y necesidad espiritual GRACIAS

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