4 formas de ayudar a su hijo a asistir a seminario y que sea feliz


¿Tiene dificultades para que su hijo adolescente asista a seminario? Entérese en Zona Mormón unas  interesantes recomendaciones.

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¿Tiene que “arrastrar” a su hijo para que asista a seminarios? Encuentre en ZONA MORMÓN cinco maneras de cómo usted puede ayudarles y lograr que les encante de tal forma que no querrán perderse ni una sola clase.

Los tiempos cambian, actualmente los jóvenes tienen tantas opciones entre sus actividades que el tiempo les queda corto. Por eso no suena raro que incluso, actividades tan importantes y valoradas como el asistir a Seminario, sea para algunos jóvenes, algo no tan “importante” o “divertido”. Pero bueno, todos hemos sido jóvenes y sabemos perfectamente que todo se cierne en que su hijo adolescente aún no ha comprendido cómo seminario puede ser divertido e importante y simplemente no quieren ir. ¿Hay algo que se pueda hacer? Aquí hay algunas cosas que usted puede intentar.

seminario_esfuerzo_21.- Ayunar y orar, primero.

Antes de que nos apresuremos en todas las grandes maneras de cómo persuadir a sus hijos a asistir a seminarios, no se olvide de obtener ayuda de su mejor fuente: el Padre Celestial. Asegúrese de considerar la oración y el ayuno entre sus esfuerzos para este noble objetivo.

Usted podría incluso hacer un experimento. Ore, ayune y pida lo que el Padre Celestial desea que usted haga por su hijo. Recuerde que esto ya lo puso en práctica Alma padre cuando estaba desesperado por ayudar a su inicialmente rebelde hijo (Mosíah 27:14) y si bien podría no funcionar cada vez (¡basta sólo con preguntar a Lehi!) vale el esfuerzo preguntar constantemente al Padre Celestial para saber qué decir y cómo decirlo.

2.- Mire a los amigos de su hijo.

La presión de grupo positivo puede ser el factor más importante para ayudar a su hijo a que decida ir a seminario. Vea si usted puede conseguir la ayuda de algunos de sus amigos, los miembros del barrio, e incluso del maestro de seminario. Una llamada al maestro de seminario para establecer la visita podría funcionar.

seminario_alarmaSi usted está en un área donde las clases de seminario se dan en la mañana, entonces considere el organizar el viaje compartido con los amigos, esta es una manera eficaz de utilizar esa presión de grupo positivo. El tiempo libre que tendrán mientras van y retornan de seminario, le permitirá conseguir amistades donde podrán alentarse para asistir siempre a las clases.

3.- Explique los beneficios.

También puede hablar con su hijo(a) adolescente acerca de algunos de los beneficios de tener clases de seminario. Menciones que es una oportunidad de tener una clase fuera de la escuela, sin deberes, en un ambiente relajado, y donde los maestros ofrecen momentos divertidos. Añada también que el impulso espiritual lo obtendrá cada vez que asista, y además que convierta la experiencia de asistir a seminario como un pequeño oasis en su día, una oportunidad para alejarse y tomarse un respiro de la escuela.

4.- Ofrecer incentivos.

No tenga miedo de ofrecer algunos pequeños incentivos a lo largo del camino para que se inscriban y asistan a seminario. Probablemente usted no desea gastar mucho dinero, pero recuerde que los adolescentes se van a entusiasmar por un montón de cosas, así que sea creativo. Déjelo dormir una hora extra el sábado o que tenga una hora más de tiempo en la TV durante toda la semana pueden ser buenos incentivos.

seminario_esfuerzo3Esto puede ser especialmente útil si las clases de seminario son en la mañana. Ese sueño adicional del sábado se ve bien cuando usted está despertando a su hijo los primeros 5 días a la semana.

Otro buen incentivo madrugador es ofrecer un regalo especial el viernes por la mañana (como rosquillas) si han asistido a seminario durante toda la semana. Sea lo que sea que a su hijo le encanta, haga todo lo necesario para ofrecerles una “pequeña recompensa” esto le permitirá conseguir un poco más de entusiasmo con la clase de seminario.

5.- “El esfuerzo es necesario”

El Presidente Monson enseñó que para asistir a seminario “se requiere un esfuerzo. Pero es posible que nunca, nunca lo lamentemos”.

Seminario puede ser una gran experiencia, el conseguir que su hijo lo valore y asista es un esfuerzo del que no se arrepentirá. Pruebe estos consejos, así como aquellos de quienes le rodean (incluyendo su Padre Celestial) para obtener ayuda adicional y así hacer todo lo que usted pueda. Luego de todo el esfuerzo, deje todo en manos del Salvador sabiendo que usted ha hecho lo mejor posible.