5 preguntas para aprovechar al máximo las lecciones de La Escuela Dominical


¿Cómo podemos aprovechar mejor las clases de la Escuela Dominical?, entérese qué hacer en esta interesante nota.

¿Cómo podemos aprovechar mejor las clases de la Escuela Dominical?, entérese qué hacer en esta interesante nota.

Seamos honestos. No todas las clases de la Escuela Dominical son iguales. Algunos maestros nos invitan a la reflexión y sus lecciones permanecen con nosotros durante semanas, y algunos nos hacen sentir insatisfechos. Entonces ¿cómo podemos aprovechar las lecciones que se imparten en La Escuela Dominical?

escuela dominicalEn una iglesia con un “clero” voluntario y siempre cambiantes, es muy simple el poder conectar con algunos maestros más que con otros. Algunas veces hacemos un clic diferente con el maestro a comparación de otro en la misma clase, por lo que es muy normal que una lección que nos esté aburriendo, notemos que nuestro vecino esté prácticamente brillando y prestando atención en forma absorta. De hecho, es una gran experiencia cuando la lección “nos agarra”, y el maestro expresa las cosas de una manera que realmente nos “golpea hasta llegar casa”, pero ¿cómo podemos obtener el máximo valor de cualquier clase de la Escuela Dominical?

El moldear activamente nuestra participación y expectativas pueden ayudarnos a obtener el máximo provecho de cualquier lección de la Escuela Dominical. Aquí hay cinco preguntas que podemos hacernos a nosotros mismos, al escuchar una lección y que logren crear una experiencia de aprendizaje más que positiva y beneficiosa para cada uno de nosotros.

  1. ¿A quién está dirigida la lección?

Es útil recordar que, incluso lo que diga el maestro o la forma en que lo está diciendo no parezca estar dirigido a nosotros, puede ser que encaje exactamente a alguien que lo necesite escuchar.

Si un maestro dice algo que parece contrario a la forma en que pensamos acerca de las cosas, o incluso la doctrina, debemos comprender que sus perspectivas puedan ser distintas y por ello su énfasis sobre algún tema u objetivo. Además,  es frecuente considerar que hay diferentes ángulos sobre un tema específico, y es importante recordar que aunque el maestro enfatice algún ángulo o tema, no necesariamente esté invalidando a los otros. A menudo, es útil para dejar de pensar “que el maestro es un poco flojo”, el darle el beneficio de la duda.

Por ejemplo, digamos que la lección de la semana es de servir a los demás. Y quien escucha es una madre embarazada de su quinto hijo. Una lección sobre el dejar de lado nuestros intereses particulares y velar por el de otros o de sacrificarnos todos los días para servir a quienes nos rodean puede ser sólo, un tema suave, comparando a aquella madre que ya está luchando para mantenerse al día con la cocina, la limpieza, y otras tareas.

Sin embargo, la misma lección puede ser perfecta para otro miembro de la audiencia, alguien como que esté involucrado en los negocios o que sea empresario. Incluso alguien que haya enviudado recientemente podría apreciar y aprender del recordatorio de cómo el salir y servir a los demás nos puede ayudar en nuestras propias luchas. Recuerde, al escuchar esta lección, debemos tener en cuenta que el maestro no está invalidando el trabajo que ya se está haciendo y que otras personas en la clase se están beneficiando enormemente de la lección.

  1. ¿Hay una escritura relacionada?

Las Escrituras son una gran herramienta para analizar un tema desde diferentes ángulos. Basta estudiar el tema de la lección en la Guía de Estudio, para que obtengamos una gran cantidad de alimento para la mente. Este proceso es también un recordatorio útil para cualquier lección dado que se trata sólo de una pequeña pieza de un rompecabezas más grande. El repasar a profundidad las escrituras asignadas nos permitirá obtener una perspectiva más amplia.

  1. ¿Hay un personaje de la lección con el que me pueda relacionar?

Uno de los atributos del ser humano es la tendencia a la narración. Se nos enseña como miembros de la Iglesia que todas las cosas buenas vienen de Dios, lo que significa buenos libros, películas y entretenimiento son oportunidades para aprender y reflexionar. Cuando me identifico con una lección en la Iglesia con un querido personaje, una idea abstracta puede convertirse en algo más concreto y relevante.

Imagine una lección sobre el sostenimiento de nuestros líderes de la Iglesia. Tal vez un oyente está luchando para entender completamente lo que significa el sostener a nuestros líderes. Eso es cuando un personaje con el que es fácil identificarse puede ayudar.

Por ejemplo, uno de mis momentos favoritos en la trilogía El Señor de los Anillos, es cuando al final de la última película. Frodo al haber utilizado la última gota de sus habilidades, lucha por legar a pie al Monte del volcán, donde debe destruir el Anillo. Él quiere ir más allá, pero se derrumba en la base de la montaña, con su meta casi al alcance.

En este punto, su fiel compañero de Frodo, Sam, viene al lado de Frodo. Y le dice “No puedo llevarlo por ti, …¡pero puedo llevarte!” levantando a Frodo por encima del hombro y llevándolo a pie a la cima de la montaña. Ese momento es un ejemplo emocionante y puntual de lo que uno puede sentir y significa sostener y apoyar a nuestros líderes. Me pregunto si hubo momentos como éste cuando otro “Sam”, siempre necesitó apoyar a su líder y hermano, el profeta Nefi.

  1. ¿Qué lección he aprendido en esta clase?

Después de pasar el día en un gran museo de arte, a menudo estamos con un leve dolor de pies y una mente tan estimulada luchando por recordar sólo una de las pinturas visitadas. Una vez alguien me sugirió que para obtener el máximo provecho de una galería de arte, a menudo funciona mejor centrarse intensamente en una habitación o una pintura en cada habitación. Tal vez la misma estrategia se puede utilizar en las clases de la Escuela Dominical.

Una lección aprendida puede llegar en varias formas. Tal vez un solo pensamiento del maestro o un comentario expresa todo los pensamientos que necesitábamos oír. Podría valer la pena escribir dicho pensamiento, meditar y usarla para buscar las escrituras y personajes relacionados. Este es el pensamiento que podemos escudriñar durante toda la semana. Sea o no atractivos los otros pensamientos y comentarios, haga clic en un pensamiento y llévese consigo algo especial para meditar.

Una lección aprendida para llevar puede ser un objetivo orientado a la acción. No tiene que generar un gran esfuerzo o alterar nuestro ritmo de vida, pero quizás una meta pequeña empiece a cambiar gradualmente nuestras costumbres. Por ejemplo, si la lección es sobre la obra misional, podríamos decidir que en la última semana del mes, cuando estemos escribiendo una carta a nuestro hermano o primo que sirve en el campo, podríamos añadir a otro misionero en nuestra lista y escribirles a ellos también.

Estos actos pueden ser pequeños y simples, pero las cosas pequeñas y sencillas son lo que realmente hacen una diferencia.

  1. ¿A quién puedo ayudar?

Independientemente del tema de la lección o el maestro, la pregunta más importante que debemos preguntarnos es, ¿a quién puedo ayudar? Mire a quien podría ayudar o también alegrar el día. Cualquier lección de la Escuela Dominical puede ser una experiencia más positiva si vamos en concentrados en buscar qué ayudar a otra persona.

Tal vez el maestro es particularmente tímido y necesita mucho apoyo en la participación. Tal vez las hermanas misioneras necesitan a alguien para que se siente con ellas y su nuevo investigador. Tal vez alguien se sienta en la última fila y requiera que alguien se siente a su lado para reírse de cómo la lección les recuerda una escena de El Señor de los Anillos. Podemos utilizar nuestras virtudes y fortalezas, en favor de la situación y la persona a quien vamos a ayudar.

Disfrute de la Escuela Dominical

"La Iglesia debe tener un papel importante como fuente de bien para los jóvenes en un mundo tecnológico. Nuestra nueva línea busca, tanto a través de medios digitales y de la interacción dentro y fuera de clase, ayudar a los jóvenes a aplicar las enseñanzas de Jesucristo en sus propias vidas" - élder Neil L. Andersen del Quórum de los Doce Apóstoles.

Las lecciones de la Escuela Dominical son experiencias diferentes cada semana. Algunos son sobre temas que ya estaban en nuestras mentes y explorar las ideas que ya tenemos y reencontrarlas es fascinante. Algunos miran a un viejo tema desde un ángulo que no habíamos pensado antes. Algunos parecen decir nada nuevo en absoluto, sino darnos un buen recordatorio de lo que tenemos que seguir haciendo en nuestra vida, y algunos incluso examinamos temas que pueden sensibilizarnos.

Para hacer de cualquier lección de Escuela Dominical una experiencia positiva, estas preguntas pueden ayudarle  a guiar sus pensamientos y concentración. Podemos recordarnos a nosotros mismos que, incluso cuando una lección no parece que haga clic, puede ser justo lo necesario para alguien más de la clase. Podemos utilizar escrituras y personajes de los libros y películas para así ampliar nuestra perspectiva y hacer el tema más fácil de identificar. Podemos centrarnos en las partes que son más útiles para nosotros, y podemos centrarnos aún más en la identificación de los que nos rodean, que quizá podrían estar luchando y necesiten de nuestra ayuda.

Fuente: ldsliving.com